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#apertura

Apertura del Espacio Mele Bruniard

Jueves 28 octubre, 2021 | 20 hs
Viernes 29 octubre, 2021 | 24 hs

El jueves 28 de octubre, a las 20 horas, el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa invita a la apertura de su “Espacio Mele Bruniard”.

La inauguración del espacio expositivo y sala de planta baja que cuenta con su magnífico mural “Desde el origen” se realizará en el marco de la Noche de Museos y Galerías Abiertas y contará con la proyección del video instalación homenaje “Figuras y Sonidos en el Universo de Mele Bruniard»

Nélida Elena Bruniard, nació en Reconquista, que entonces, como ella lo recordaría, era un pueblito, el 19 de noviembre de 1930. Sus dos nombres iban a ser reemplazados por uno solo: Mele, con el que sería conocida y admirada. El jardín de aquella casa de su infancia albergaba árboles de mandarina, naranja, pomelo y granadas y por un cerco de ligustros cuyas hojas, cruzadas por nervios, semejaban un árbol. “Muchos años después, en un cuadro de Eritema con tres árboles, con los troncos desnudos, vi mis arbolitos de chica. Entonces era mirar todo: la forma de la rosa, de las flores, de las estrellas federales. Era un país encantado. Todo eso se incorporó a mí”.

La muerte de su padre hizo que con su madre y su hermana dejaran su casa y se radicaran en Rosario. Aquí se recibió de maestra y su pasión por el dibujo la llevó a estudiar Bellas Artes, con profesores como Uriarte y Nicolás Antonio de San Luis hasta su encuentro con Juan Grela, maestro de varias generaciones de artistas rosarinos. “A mí me enseñó a grabar. Nos enseñó primero la línea, después los grosores de la línea, después a observar todo. ‘Dibujen todo lo que hay en el mundo, pero mírenlo’. La cuestión era mirar a través de la línea. Hice mi primer grabado fuera del taller de Grela. ¿Cómo lo hice? Como me enseñó el maestro. Me plantee un problema formal. Blanco, gris claro, levemente oscuro, más oscuro, más oscuro y negro. Un valor. Lo llamé La vela apagada”.

En 1958 conoce a Eduardo Serón, ya reconocido artista plástico, con quien se casa dos años después para compartir juntos toda una vida dedicada a la creación. “Llevamos una vida plena y aprendí mucho de él. Me enseñó lo que me enseñaba Grela y lo que se debe enseñar. Es decir: todo sale de adentro. Todo está adentro, la búsqueda de la forma está dentro de uno. Yo soy figurativa pero no copio la realidad, yo tengo mi realidad. Como dice Mumford: el artista siente la necesidad de contar al mundo su mundo

Maestra a su vez ella misma en la Escuela Provincial de Artes Visuales, integrante de la Agrupación de Grabadores Rosarinos y fundadora con Eduardo Serón y otros artistas del Grupo Taller, Mele fue concretando una estilo en el que se unen la búsqueda técnica con una imaginación creativa personal y reconocible que han hecho que sus obras llegaran a museos y colecciones privadas del país y del exterior, poblados de una imaginería de tramados y laberintos en los que conviven personajes, objetos, símbolos, animales. En 2001 la Academia Nacional de Bellas Artes le otorgó el Premio Alberto Trabucco de Grabado, uno de los varios que recibiera. En 1912 el Museo Castagnino/Macro realizó una muestra antológica: “Mele Bruniard: intérprete de la xilografía” y, en 2013, el Senado Nacional declaró de interés nacional su vasta y espléndida obra. Mele Bruniard falleció en Rosario, el 30 de marzo de 2020. “Todo está adentro, la búsqueda de la forma está dentro de uno. Gatos, he hecho tantos gatos que estoy asombrada, pero nunca tuve uno. Sigo dibujando al gato y el gato siempre es distinto”.

Fecha: Jueves 28 de octubre, 20 hs.
Planta Baja. Entrada gratuita. 

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Desde el Origen

En el inicio está la mujer y al final, el hombre. La pareja que origina la vida. Por eso su nombre “Desde el origen”. Entre ambos la vida transcurre entre días y noches (soles y lunas) que se reiteran, marcando el tiempo que, grano a grano, desliza mi reloj de arena. En un costado, el Gran Árbol de la Vida, habitado por un pequeño pájaro rojo. Es mi árbol alcaucil que un día ganó mis xilografías para dar sombra a más de un pez caminador de sueños. Las flechas indican los caminos a seguir y dos palabras ocupan sus lugares, tensionando recuerdos: Norte y Sur. Las aves se agrupan de a dos, de a tres. ¿La pareja? ¿La familia? Van y vienen, piando en rojo y negro.  Los peces se mezclan con los pájaros de este génesis que rescata palabras plenas de sugerencias como Hijo, Casa, Pez. No faltan gatos silenciosos, ni flores fugaces, ni ciertos antiguos signos cargados de simbolismos que retomo y ofrezco a mi ciudad adoptiva, nombrada por uno de los peces parlantes: Rosario. Un amigo me sugirió al oído: ¿Serán mensajes cifrados a las generaciones del futuro? A quienes asumimos el quehacer artístico, el misterio de la creación nos plantea permanentemente estos interrogantes, que a partir de aquí son también de todos ustedes.

Palabras de Mele Bruniard en el día de la inauguración del mural 
Rosario, 10 de diciembre de 1980